Dejar ir…

Un pedacito de Mar

Por estos días ando llenándome de valor para decidir qué libros soltar en la masiva convocación que le ha dado vuelta a las redes. La verdad es que separarme de uno de mis niños me va a costar trabajo, sin embargo, como me recordaba una amiga, a veces hay que dejarlos volar para que no mueran nunca. Los libros tienen ese don, con cada lectura que atesoran están a un paso más cerca de convertirse en dioses. Inmortales, sería la palabra exacta.

Hoy, repasando por enésima vez el libro de poesía latinoamericana del que pienso (y temo) desasirme, se me aparecieron estos versos… Xavier Villaurrutia no pudo hacerme mejor regalo de despedida.

Eres la compañía con quien hablo
De pronto, a solas.
Te forman las palabras
Que salen del silencio
Y del tanque de sueño en que me ahogo
Libre hasta despertar.
Tu mano metálica
Endurece la prisa de mi…

Ver la entrada original 99 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s